La autopista mundial de la alimentación pasa por España

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En el pasado siglo XX, hasta 1960 aproximadamente, España era muy autosuficiente en materia de alimentos, ya que alrededor de un 90% de estos se producían en el país. Las importaciones eran limitadas, pues solo recibíamos trigo en años de poca cosecha, además de bacalao, huevos, etc., y las exportaciones eran los clásicos productos españoles: aceite de oliva, naranjas, sardinas de lata, etc.

El subsector alimentario español constituyó durante la primera mitad del siglo XX la base exportadora de la economía española: cítricos levantinos, aceites y vinos. En dichas actividades exportadoras cobró mucha importancia la implantación de marcas y el embotellado.

En la actualidad la huella ecológica de España se ha multiplicado por tres, ya que gran parte de nuestra alimentación procede de las importaciones de otros países, y también exportamos mucho. Hoy día España compra más de lo que vende, esto quiere decir que las importaciones superan las exportaciones cada año.

La autosuficiencia alimentaria era una condición bajo la cual las necesidades alimenticias de la población eran cubiertas y satisfechas mediante la producción agroalimentaria local.

La dependencia parcial actual de alimentos importados supone una estrategia alternativa al problema de la insuficiencia productiva local y ayuda a salvaguardar la estabilidad alimentaria de nuestro país, debido al aumento cada vez mayor de la población, y a los problemas de rendimiento y producción de algunos cultivos, comprometidos por los crecientes fenómenos extremos como sequías e inundaciones, provocadas por los fenómenos climáticos del calentamiento global. Actualmente la autosuficiencia alimenticia de España ha disminuido mucho con respecto a la primera mitad del siglo XX. Con la globalización, la existencia de la gran autopista mundial de la alimentación, es capaz de llevar de un lado a otro del planeta montañas de alimentos a bajo precio, aunque con alto coste ambiental.

Importación

Se entiende por importación a la entrada en la Unión Europea (UE) de alimentos que procedan de terceros países fuera de la propia UE, por lo que no se considera una importación como tal a la venta de productos alimenticios entre Estados miembros.

Las importaciones proceden sobretodo de Francia, Alemania e Italia. La Comisión Europea y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social exigen que los alimentos cumplan unos requisitos de seguridad alimentaria para poder importarse a España.

En la UE, los requisitos para importar alimentos de origen animal (carnes, pescado, huevos, lácteos y derivados) no son exactamente los mismos que para los alimentos de origen vegetal, aunque a ambos se les exige que el importador esté inscrito en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos, y que el establecimiento de origen (fuera de la Unión Europea) haya sido aprobado por la UE y aparezca en la lista de establecimientos autorizados, asimismo deben demostrar que los productos alimenticios cumplen con los reglamentos de higiene y etiquetado. En el caso de los alimentos de origen vegetal además se les exige un certificado fitosanitario.

Según Datos Macro los principales países que exportan sus productos a España son Alemania, Francia y China. Los alimentos que más se importan a España son los pescados (a pesar de estar rodeados de agua), seguidos de las frutas, legumbres, azúcar, café y cacao.

España es un país claramente dominado por las importaciones procedentes de Francia, siendo destacable mencionar que España es receptor de excedentes de leche y productos lácteos derivados, unas 290.385 toneladas procedentes de nuestros vecinos franceses, a bajos precios, además de cereales, patata, carnes, pescados, etc.

Por otro lado, es relevante señalar que según un estudio de Amigos de la Tierra, los alimentos importados a España pueden llegar a recorrer hasta más de 5.000 km. Según este informe, la huella ecológica que generó la importación alimentaria en España en 2007 (que fue alrededor de 29 millones de toneladas de alimentos) supuso una emisión de unos 5 millones de toneladas de CO2. Para llegar a estos datos se recogieron la cantidad de alimentos importada, país de origen, kilómetros recorridos, medio de transporte utilizado, y emisiones producidas en su importación.

En esta misma línea, los grupos de alimentos que más kilómetros viajan a España son los cereales, los piensos, el café, los pescados y mariscos, etc., cuyo origen principal es Europa, y cada vez más de América.

El mayor impacto ambiental y social es debido a la fuerte importación de cereales y piensos, ambos dedicados a la alimentación de la ganadería industrial. España importa más de 14 millones de toneladas de alimentos para el ganado incluyendo 7 millones de toneladas de soja, todo ello originario de Argentina y Brasil, donde la expansión de estos cultivos está causando la deforestación del Amazonas y el desplazamiento de comunidades, lo que supone un grave problema ambiental.

Exportación

La exportación forma uno de los principales activos económicos de un país. Según la información de Datos Macro los principales países a donde se dirigen los productos españoles son Francia, Alemania, e Italia. En el pasado año 2019 las exportaciones en España crecieron un 1,38% con respecto a 2018, por lo que España es el país número 81 del ranking de exportaciones con respecto al PIB.

La alimentación y bebidas son el tercer sector económico con mayores ventas. La principal producción primaria de España que se exporta en esta materia alimentaria son las frutas, verduras, lácteos, aceites, y vinos, siendo España la primera exportadora mundial de aceite de oliva y la tercera exportadora en carne de cerdo.

Las investigaciones del Observatorio de Complejidad Económica del MIT, reflejan que España es el principal exportador de productos hortofrutícolas como lechuga, pimiento, col, melón, frutas variadas, y productos naturales procesados como el aceite de oliva puro.

Tal como se ha mencionado anteriormente, España es una gran exportadora de bebidas y alimentación, representa más del 22% del PIB industrial. Algunos de los productos alimenticios estrella son el arroz, café, aceituna, aceite de oliva, etc., cuyas exportaciones superan el millón de toneladas. Con respecto a las bebidas, el sector vinícola es uno de los más relevantes dentro de la industria de las bebidas, por lo que es importante mencionar que España es líder mundial en esta exportación, lo que significa que en el extranjero se tiene una especial apreciación de la marca España y se le da mucho valor al producto.

Un estudio elaborado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) en relación con la internacionalización de las empresas españolas del sector, y después de analizar una muestra de 223 empresas exportadoras, ha reflejado que los principales subsectores exportados son aceite, aceitunas, vinagre, vinos, bebidas alcohólicas, productos cárnicos elaborados, vegetales y frutas, quesos y otros productos lácteos.

El crecimiento de la demanda durante los últimos años ha consolidado a la región Asia Pacífico y los Estados Unidos como los grandes receptores (importadores) de alimentos y bebidas españolas, tanto por la capacidad productiva como la mejora de la marca España.

Es especialmente relevante destacar a países importadores de productos españoles como China y Japón, cuyas demandas están experimentando crecimientos por encima del 20% anual, concretamente, el sector porcino español vende mucho a China, aunque también son destacables las exportaciones agroalimentarias como el vino, el aceite de oliva y los cítricos a este país.

La exportación de productos forma parte de la globalización, lo cual ha provocado enormes beneficios económicos a España, promoviendo el desarrollo económico debido al aumento considerable de ingresos.

Laura Velasco Puig

 

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